El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma en la tradición cristiana, un período de reflexión y preparación espiritual que precede a la celebración de la Semana Santa. Durante este día, los fieles participan en la liturgia de la imposición de la ceniza, un gesto simbólico en el cual el sacerdote marca sus frentes con ceniza en forma de cruz, recordando la fugacidad de la vida y la necesidad de arrepentimiento. En el colegio Huerta Grande, los estudiantes se unen a esta ceremonia como parte de su compromiso educativo y espiritual, proporcionando un espacio para la introspección colectiva y la renovación de la fe. La participación activa de los alumnos en el Miércoles de Ceniza no solo refleja la importancia de la dimensión religiosa en su formación, sino también fomenta valores de humildad, solidaridad y respeto hacia el prójimo.